Calificación: 7,5/10
Anthrax es de esas bandas que escuché tarde, siendo mi primer referencia el año 97, yo tenía 15 años y a mis manos llegó un VHS que alguien en mi colegio tenía, un casete donde se compilaban varios videos de bandas que yo a la fecha desconocía siendo la banda en cuestión representada por el ya lejano cover Got The Time del Persistence Of Time. Eso como dato curioso porque nunca escuché nada más de Anthrax, aunque esa canción me parecía increíble. En la época del internet por discado (ni riesgos de conectarse mucho y menos a leer sobre música) y gracias a Metal Hammer (de las ediciones con casi un año de retraso que llegaban a las tiendas especializadas y que valían un huevo de plata) encontraba artículos curiosos sobre el conjunto de Ian, enterándome de cosas para ese momento irrelevantes, pero que leía por el solo placer de la información, además había poco dinero como estudiante, los discos se conseguían originales (bella época donde la música tenía valor) y Anthrax no era tan fácil de encontrar, sumado a mi priorización de otras bandas que a la postre ya no escucho. Entre esas noticias sabía de la salida de Joey Belladonna, la entrada de John Bush y la salida de su exitoso Sound Of The White Noise, la baja de Dan Spitz y la época del declive de la banda reflejada en los infravalorados Stomp 442 y Volume 8: The Threat Is Real, junto con la lucha de la banda por defender el puesto de su vocalista de la jauría furiosa de fans que reclamaban el retorno de Belladonna.
Hubo un reality de esos de VH1 donde vi reunidos a Scott Ian, Sebastian Bach, Evan Seinfeld y a Ted Nugget (me disculpan si se me escapa alguno) en lo que resultó ser la banda Damnocracy (una charada, a decir verdad). Mi simpatía por Scott Ian me despertó una curiosidad por la banda que no dí por satisfecha hasta su primera venida a Colombia como teloneros de Iron Maiden en Marzo del 2009. Para ese momento no sabía por donde esperar del grueso de su discografía, así que tomé lo último en ese momento para diseccionarlo encontrándome 3 discos muy simpáticos para empezar: We've Come for You All, el directo Music Of Mass Destruction y el compilado de regrabaciones The Greater Of Two Evils. La voz de John Bush me pareció acojonante, todo un señor cantante con ese timbre rabioso tan poco común, junto a una banda que me parecía supremamente arriesgada, moderna pero con una pegada espectacular... hora de darme golpes en el pecho por tanto tiempo perdido, ahora tenía una nueva banda favorita por encima de mis bandas clásicas. Creo que al menos 3 veces a la semana desde ese entonces escucho Anthrax y les sigo la movida a cuanta pendejada hacen. El disco que reseñaré en este post lo anhelé desde que lo anunciaron como el primero con Dan Nelson en la voz (cuando conocí la banda el señor Bush había dejado el barco como consecuencia de decisiones incrompren$ibles donde la banda se reuniría temporalmente con Belladonna y Spitz para hacer una gira y sacarse una pasta... parte de otra historia). Nelson, al parecer un malote, a menos de 5 meses del redondo, fue retirado de la banda por situaciones que solo ellos sabrán, pero que los rumores dibujan como un total caos... Anthrax quedó flotando y sin cantante, alternando John Bush por un par de fechas, despertando una campaña de fans que lo querían de vuelta. La reunión con Bush no se dio por varias razones así que la banda tuvo que buscar al que habían despedido años atrás y del que tantas cosas malas dijeron a la prensa: Joey Belladonna.
El mundo de la música no es un medio alejado de los dramas humanos... y Anthrax no sería la excepción. Belladonna llega a salvar el navío del que fue echado por "flojo" poniendo su voz en canciones que habían sido escritas para Nelson (una situación poco cómoda para el cantante que luego de su salida de la banda no logró nada realmente destacado, mientras que sus excompañeros tampoco pasaría por el mejor de sus momentos con discos que no vendían un carajo, pese a ser unos compactos tremendos... en el mundo natural este tipo de reconciliaciones se llaman mutualismo). Superadas las diferencias (supongo que el factor dinero sumado a la gira Big Four y la expectativa de medio mundo de metaleros catalizó el asunto) era el momento de sacar el prometido disco de "alabanza".
Ahora si, entrando en materia, luego de todo el contexto, nos encontramos con este Worship Music, un disco que muchos esperaban como el regreso al sonido clásico de la banda. ¡Cuán equivocados estábamos! este es un disco hecho para Bush pero cantado por un esforzado Belladonna que le da un valor agregado de no creer... suena moderno, directo, mainstream pero muy divertido, además de ser un disco variado y a mi forma de ver, inteligente.
Worship hace la entrada dramática y religiosa que sirve de abrebocas a la rapidísima Hell On Earth, un tema donde Benante demuestra el porqué es considerado uno de los mejores bateristas del mundo (autoridad en el doble bombo sin duda) aporreando con todo este siniestro tema donde, de entrada escuchamos a un Belladonna llegó apoderándose de su cargo, junto a un combo que no pierde vigencia con una sólida base rítmica otorgada por Frankie Bello (uno de los bajistas más hábiles que se conocen) y Scott Ian (todo un arquitecto del riff y alma de esta agrupación), complementados por el gran talento de Rob Caggiano en la guitarra líder (sinceramente no se extrañaa Spitz); la cosa se suaviza con la entrada de su sencillo The Devil You Know, un modernete pero disfrutable corte donde el protagonismo es definitivo para Belladonna. Sigue entonces mi canción favorita del disco (y mi canción favorita de la banda), única remembranza a las lejanas épocas del Persistence Of Time, además la letra es deliciosa y divertida, la canción zombie Fight 'Em Til You Can't. El disco desde este punto baja sus revoluciones mientras se adentra en territorio más denso con canciones que le apuestan más a la construcción del riff y a la estructura un tanto más comercial, pero indudablemente acertada. Llegan los temas I'm Alive, la emotiva In The End (precedida por uno de dos "himnos" que son totalmente prescindibles) homenaje al desaparecido Dimebag Darrell y Ronnie James Dio. The Giant es un track de por si simpático y saltarín que se conecta con el segundo "himno", puente a la curiosamente bautizada Judas Priest (solo el nombre es referencia a la banda de Halford, el tema es más una mezcla agradable entre metal y rock alternativo). ¿El resto del disco? Para mi aburrido con dos temas seguidos que aunque los soporto no me dicen nada (Crawl y The Constant), para cerrar todo el asunto con otro tema memorable: Revolutions Screams, un percusivo y fiero track, ideal pincelada final (hay un track escondido luego de 5 minutos de silencio, un cover de Refused llamado New Noise, que para mi pasa sin pena ni gloria y no me cuenta para nada en este Worship Music).
Este disco es uno de esos que gana entre más escuchas recibe. No puedo negar mi decepción la primera vez que lo escuché, pero mucho a mucho el disco fue ganándose su lugar. Algunos rellenos me estorban la experiencia pero no la arruinan, sin embargo me queda la impresión de que este disco podría haber sonado mejor bajo la garganta de John Bush, aunque probablemente hubieran sido ignorados nuevamente por el medio. Este disco abre algunas incógnitas:
- ¿Los discos de Bush cantados por Belladonna hubieran funcionado? Para mi este disco es un claro ejemplo de que si.
- ¿Los temas de la era Bush desaparecerán del plano? A excepción de Only (tema usado en los shows del Big Four y que no suena con la fuerza de su cantante original), la banda no ha tocado nada más de estos discos.
- ¿Tendremos que esperar 7 años nuevamente para tener otro disco de Anthrax?
Mientras esto se contesta debo ser honesto conmigo mismo al confesar que prefiero sus discos Sound Of The White Noise y We've Come for You All de la era Bush a este Worship Music de la nueva era Belladonna.
Fight´em ´til You Can´t
The Devil You Know
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