
¿Qué se puede esperar de nuevo de los australianos(mejor dicho, el australiano Steve Rowie, único miembro original de la banda) a estas alturas después de una dilatada carrera musical y 22 discos atrás que incluyen discos en estudio, compilatorios y shows en vivo? Bueno, tristemente opino que nada nuevo hay en este disco conmemorativo que celebra de la manera más opaca 20 años de carrera.
No se me malinterprete, sigo el trabajo de Rowe siendo fan de sus primeros trabajos con Mortification (Lightforce –banda previa a Mortification- no es de mi preferencia así que prefiero omitir comentarios), pero a título personal debo reconocer que los últimos trabajos de la banda han pasado para mi con más penas que glorias.
¿Dónde comienza el declive? ¿Cuál es el problema con el variable combo de Steve? Difíciles preguntas, porque para muchos Mortification es una banda de culto intocable y fuera de todo espectro de crítica; para otros es una banda que tuvo su mejor momento hace ya varios años (hasta 1994-95); para otros es solo un “one hit wonder” llamado Scrolls of the Melligoth. Lo que si es cierto es que Mortification es conocida y reconocida como la primer banda de metal extremo con temática cristiana, además se debe agregar el carisma de su líder y principal compositor, Steve Rowe, quien ha compartido su testimonio de sanidad con una enfermedad muy difícil de llevar como lo es la leucemia (en diferentes versiones, algunas más controversiales que otras, Steve ha contado la historia de su enfermedad y el aparente milagro que sucedió en su vida). Gracias a su arduo trabajo, muchas bandas cristianas encontraron en Mortification un homónimo y una inspiración, además fue la primer banda cristiana en signar con uno de los más importantes sellos de metal a nivel mundial: Nuclear Blast Records (han pasado por este sello bandas como Behemoth, Benediction, Crematory, Death, Destruction, Dimmu Borgir, Dismember, Gorgoroth, Hypocrisy, Immortal, Kreator, Samael, Satyricon, Suffocation… entre otras). También a Steve le debemos algunas de las más distintivas y carismáticas expresiones entre los metaleros cristianos (al menos en Colombia) como “bendiciones extremas” y “bendiciones brutales”, además de ser uno de los grandes referentes de lo que se empezó a llamar “Ministerios Underground”. Estemos de acuerdo o no con este legado, debe reconocerse una enorme huella que no puede pasar desapercibida y pues que, a mi criterio, va más allá de la misma música que esta agrupación factura.
Contestando las preguntas citadas anteriormente, soy de los que cree que Mortification lanzó unos pedazotes de discos imperdibles entre 1990 y 1994 (4 discos de estudio –Break the curse, Mortification, Scrolls of the Megilloth, Post Momentary Affliction y Blood World- y un directo –Live Planetarium-), pero poco a poco fue modificando su sonido, alejándose del death que los distinguía, mientras lo mezclaba con algo de thrash, de hardcore y de groove, resultando discos bastante irregulares donde para mi forma de verlo, había temas rescatables, pero sin la misma solidez, impacto y frescura de sus primeras placas. Además, al lanzar casi que un disco al año (casi con la misma continuidad de Cannibal Corpse) me atrevo a pensar que las ideas no eran maduradas lo suficiente al grabarlas, sumado a esto, el no tener una alineación estable y con la dirección completa en manos de Steve, se empezó a sentir la falta de ideas, exceptuando el grandioso álbum Erasing The Goblin lanzado en 2006, un disco refrescante y delicioso casi a la altura de sus clásicos, que no tardaron en mandar al diablo cuando lanzaron su disco más malo a mi criterio en toda su discografía (curiosamente el mejor producido): The Evil Addiction Destroying Machine, un disco reforzado, refrito, predecible y aburrido, además, para rematarlo, con carátula ridícula. Por otro lado, la voz de Rowie ya no es la misma voz de sus discos de antaño (consecuencia de su batalla contra el cáncer), repercutiendo en sus producciones siguientes.
Siendo este el preámbulo de mi reseña, me encuentro con este Mortification: Twenty Years in the Underground, cd doble que, como su nombre lo indica, hace homenaje a los 20 años de prolífica carrera de la banda. Los primeros rumores antes de que el disco saliese indicaban que sería un disco de regrabaciones de sus clásicos y de sus éxitos más recientes. Era de esperarse este experimento por la reciente moda de experimentadas bandas en revivir sus clásicos (algunos ejemplos de eso son Kiss que incluyó su cd Jigoku Retsuden, un disco de versiones regrabadas recorriendo sus grandes éxitos, en su nuevo disco 2009: Sonic Boom; Anthrax regrabó los clásicos de las eras Belladona y Turbin, esta vez con la voz de John Bush en The Greater of Two Evils; Arch Enemy regrabó con la voz de su icónica cantante, Angela Gossow, los éxitos de los tres primeros discos de la banda cantados originalmente por Johan Liiva, y los presentó en The Root of All Evil).
La verdad me emocionó pensar en el contenido de este disco doble, pensé en sus clásicos y en todas sus fabulosas canciones distribuidas en sus trabajos menos notorios, todo regrabado en el famoso estudio donde construyeron su desafortunado The Evil Addiction Destroying Machine. Pero poco a poco mis ilusiones se opacaron y debo decir que nuevamente Steve y su banda me han decepcionado, incluso mucho más que con su placa de 2009. La idea de las regrabaciones solo se traslado a 5 temas que en mi más sincera opinión, no representan el legado de Mortification, en especial la mediocre, facilona y grabada hasta el hastío The Majestic Infiltration Of Order (incluida en su debut Break The Curse, repetida en el sucesor Mortification, grabada en vivo en Live Planetarium, incluido en su compilado The Best Of Five Years, grabada nuevamente en vivo en Live Without Fear, regrabada bajo el título de God Rulz en su disco Hammer Of God, incluida en su álbum en vivo 10 Years Live Not Dead como God Rulz, y ahora incluida en este conmemorativo). Por otro lado, sucede que las regrabaciones están bien, pero no superan en este caso a las predecesoras, sonando sin vida, sin el mismo talante distintivo de las primeras versiones, pese a estar impecablemente ejecutadas.
El disco 1 se divide entonces en seis partes siendo la regrabación de sus 5 temas el inicio de tan opaca celebración; seguida por dos horrendas partes que son extractos “memorables” de dos conciertos, donde el factor común es el sonido opaco de esta grabación no profesional que parecen tomados de una vieja cinta de grabadora de conferencias; seguido del recuerdo de su presentación en México en el 2004, con dos canciones (si, solo dos), esta vez con un sonido más decente, pero no para lanzar cohetes; finaliza el recorrido histórico con otro fragmento en vivo de dos canciones irrelevantes grabadas en el 2007, en el Nordic Fest de Noruega. Finaliza así el 50% de un compilado que empezó mal y terminó peor.
El disco 2 para mi sorpresa no es una causa perdida, pero si es una evidencia de la poca creatividad por la que pasa Mortification en estos días: Su primera parte contiene el registro íntegro de su concierto de 1994 Live Planetarium, un memorable evento que consigna la mejor etapa de la banda. La segunda parte es interesante, pero no deja de ser otro triste retazo de una carrera a la que no se le hicieron los honores que merece: La interpretación acústica de 4 temas que están incluidos en su Ten Years 1990–2000 Power, Pain, and Passion, lanzado en 2002. Este es otro de esos discos de la banda que pasan por mis manos con más penas que gloria. La banda no pasa por un buen momento y eso se refleja en esta inexplicable placa, que definitivamente pudo haber quedado mejor siendo un simple compilado en dos discos de temas de toda su discografía, o pudo haberse realizado un buen compilado regrabación de sus VERDADEROS grandes éxitos, incluyendo sus aislados destellos creativos de sus recientes álbumes. Recomiendo a los interesados a hacerse a un mejor material de Mortification atreviéndome a sugerir discos compilatorios por mucho más representativos como los conciertos Live Planetarium, 10 Years Live Not Dead, Live Humanitarian o el compilado The Best Of Five Years. Una lástima que una banda tan importante no aproveche un disco así para fortalecer y revitalizar su carrera. Recomiendo este disco a los fans más “hueso colorado” de la banda y a aquellos que no tienen el disco Live Planetarium de 1994… para mi, por muchos motivos este 20 Years In The Underground es un disco prescindible completamente.
DISCO 1
Re-Recorded Classics (2009)
01. Nocturnal (5:49)
02. Grind Planetarium (5:07)
03. Impulsation (4:20)
04. Hammer of God (3:40)
05. The Majestic Infiltration of Order (1:26)
First Concert (June 15th, 1990)
06. Eyes of Destruction (4:44)
07. Searching (5:07)
08. City Streets (4:04)
Lincoln and Keith’s First Concert (August 19th, 1995)
09. Bloodworld (4:23)
10. Scrolls of the Megilloth (3:21)
Busking on the street of Christchurch City Square, New Zealand (May 3, 1996)
11. Spoken Word Part I (0:33)
12. New Beginnings (2:49)
13. Spoken Word Part II (0:53)
14. Chapel of Hope (4:13)
Live at Revolution Metal Fest, Mexico City (November 20th, 2004)
15. Spoken Word Part III (0:19)
16. Too Much Pain (3:29)
17. Spoken Word Part IV (1:41)
18. 12 Men (3:13)
Live at Nordic Fest, Norway (November 9th, 2007)
19. I’m Not Your Commodity (4:35)
20. Priests of the Underground (5:12)
Total Playtime: 68:58
DISCO 2
Live Planetarium – Live at Black Stump Festival (October 1st, 1993)
01. Grind Planetarium (5:16)
02. Distarnish Priest (7:50)
03. Brutal Warfare (4:09)
04. The Destroyer Beholds (3:56)
05. Inflamed (3:30)
06. Scrolls of the Megilloth (3:28)
07. Symbiosis (6:03)
08. Time Crusaders (5:42)
09. From the Valley of the Shadows (8:12)
10. Human Condition (5:44)
11. The Majestic Infiltration of Order (1:10)
12. This Momentary Affliction (0:46)
Acoustic Live at the Seaside Festival, Norway and on Dutch Radio (June 2001)
13. Metal Blessing (6:50)
14. Standing at the Door of Death (5:44)
15. Your Life (4:17)
16. Grind Planetarium (5:22)
Total Playtime: 77:59
Septiembre 15 de 2010
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