miércoles, 16 de mayo de 2012

CRÓNICA DE UNA GRAN NOCHE PT III: ANTHRAX


La euforia se comenzó a despertar, luego de los 20 minutos (creo... no tomé el tiempo) las luces apagaron y el telón de Anthrax, del arte de su último disco era resaltado, junto a un buen juego de luces naranja que le daban todo el drama posible, mientras Worship hacía el intro para lo que se venía. Earth On Hell es un temazo, una cosa loca que solo le sale bien a gente como Anthrax, una mezcla entre thrash, speed y unos blast dignos de la banda más raw del black metal, un tema que fue bien recibido más por la emoción de la primer canción que por ser reconocida... un paréntesis obligado: tengo la misma impresión que tuve con Exodus: la gente no conoce el nuevo material de sus "bandas favoritas". No terminaba de acabar el primer tema cuando entró mi canción favorita del Worship MusicFight 'Em Till You Can't, una descarga agresiva pero divertida, temática zombie con un Belladonna impresionante y una banda que dejaba el cuero en el escenario, y eso que era apenas la segunda canción... ya he dicho que este es uno de mis tracks favoritos de Anthrax, su nuevo clásico a mi forma de verlo. Terminó y había que darle a la gente lo que quería, tiempo de clásicos, entrando su ya lejana Caught In The Mosh, enloqueciendo al público para luego ser golpeados nuevamente por otro clásico "casi suyo", el cover de los franceses Trust: Antisocial, que dibujó todas las sonrisas posibles en el teatro.

Algo que disfruté de este show fue la sensación de equilibrio que la banda logró transmitir, defendiendo su material y barajándolo con sus ya conocidos clásicos. Muchas bandas viven de sus glorias pasadas, pero Anthrax jugó a riesgo en un país donde el disco no ha llegado de manera oficial, y lanzó lo que mejor le pareció de su último redondo. El turno fue para I'm Alive, un tema de momentos épicos con una base rítmica engranada y pegajosa, mientras que Belladonna, que ya casi llega a sus 50 tacos, no solo conserva sino que enriquece su voz con matices increíbles... en serio que había que verlo para creerlo, para mi hasta la fecha el mejor vocalista en vivo que haya visto. Tenía mis dudas respecto a él, me considero (o consideré) más fan del Anthrax con Bush, una voz más groove que prefería por encima de la voz heavy metal de Joey, pero este concierto me dio un puñetazo en la mesa y me puso las cosas en el sitio: Joey Belladonna es y será el verdadero vocalista de Anthrax. A diferencia de las otras 3 bandas del denominado Big Four, esta es la banda que suena mejor cada vez... me disculpan los fans de Metallica pero el combo de Lars en vivo para estos días no es más que una versión bastante desmejorada del que fue en su momento el mejor show de metal en directo; ni que decir de Megadeth, que siendo una de mis bandas favoritas, en vivo tiene a un cansado Mustaine que flojea mucho en su voz, pese a tener una máquina de primera atrás; de Slayer solo puedo decir que no los he visto en vivo pero son otros que se les nota el paso de los años cuando están en público (en sus dvds se nota). Anthrax tiene el 80% de su formación clásica junto a un Rob Caggiano que hace olvidar al bueno de Spitz, un tipo preciso, adecuado y sonriente; tiene al mejor bajista del thrash, un loco enérgico y lleno de buena vibra que contagia; ni decir de Charlie Benante, un baterista de otro mundo, toda una autoridad del doble bombo; junto al capitán del barco, compositor indudable y arquitecto del riff, Scott Ian, un tipo de coros arrolladores que contrastan con la dulzona voz de Belladonna, además de tener pulso de relojero al momento de tocar... estos son los Anthrax que vi, una banda sin punto flaco. Hubiese disfrutado ver algunos temas de Bush cantados por Joey (ninguno de los 4 discos de la era John Bush entró al setlist), pero la noche no era tan larga y no se le puede dar gusto a todo el mundo.



El turno fue para Indians, un clasicazo del Among The Living que despertó la ovación de los asistentes, que recibieron otro paño de agua tibia con la última descarga del Worship Music, una sentida In The End, medio balada tributo a la partida del fallecido Ronnie James Dio, y a la partida del 6to miembro de Anthrax: Dimebag Darrell, asesinado de la manera más absurda por un desquiciado en pleno concierto... parte de otra historia.

Lo que se vino el resto del show fue un golpe tras golpe, con una banda entregada que no fallaba ni daba señas de cansancio, con un Ian cómico que eventualmente hacía chistes y alababa al público colombiano (curiosamente el teatro no se llenó, parte de la cultura metal de nuestro país, llena de fans pero de la botella, porque 120 mil pesos que costó la entrada por ver a estos tres monstruos -Anthrax, Exodus y Obituary- parece ser la quiebra para estos vendedores de manillas y baratijas), junto a un carismático Belladonna que transmitía su buena vibra, contagiaba felicidad, con el bello gesto de usar en sus líneas varias veces expresiones como "Dios los bendiga". Got The Time fue un punto álgido, la gente se emocionó al máximo con este cover a Joe Jackson, para luego recibir una descarga de tralla que la verdad no esperaba: Deathrider, un tema que ni consideré que tocarían porque hace muchos años no aparecía en sus setlist, ni fue tocada en sus shows previos de la gira, pero que me hizo hacer a gotas cuando Ian citó que tocarían "la primer canción grabada en la historia de Anthrax... del Fistful Metal!..." y todo mundo grito de emoción. Otro derechazo con Medusa para luego recibir otro de sus himnos infaltables: Among The Living. Casi que sin descanso entró Be All, End All y estos señores seguían como al inicio, impecables, para luego lanzar lo que fue su único hit en esa pendejada de canal llamada MTV: Madhouse, otro punto álgido del show.

Momento de un receso no tan largo, para luego recibir a un Ian que aclaraba que cuando vinieron con Maiden eran otra banda (una chorrada para justificar lo de la sacada de Nelson), pero que estos SI eran Anthrax, y pues, qué mejor para recordarlo que lanzar un tacazo como Metal Thrashing Mad, para luego recordar aquel raro pero efectivo ($) experimento con el rap, con un I'm The Man que sinceramente les sonaba bien y que el público estaba disfrutando... dejándola incompleta para conectarla luego con I'm The Law, otro de esos temas que solo le salen bien a Anthrax, la canción homenaje al Juez Dredd, el personaje de los comics.

Con esto se acabó la noche, tres bandas más que cumplidoras en un festival de lujo, de esos que en nuestras tierras solo se ven una vez en la vida. Sonido impecable, logística perfecta, lugar cómodo y lo mejor, agrupaciones que todavía hacen esta vaina por amor a su arte (al menos eso parece). Pocas veces se da la posibilidad de ver a mis dos bandas favoritas en el mismo escenario... Aquí fue.



SETLIST ANTHRAX
1. Worship (2011 - Worship Music)
2. Earth on Hell (2011 - Worship Music)
3. Fight 'Em Till You Can't (2011 - Worship Music)
4. Caught In A Mosh (1987 - Among The Living)
5. Antisocial (1988 - State Of Euphoria)
6. I'm Alive (2011 - Worship Music)
7. Indians (1987 - Among The Living)
8. In The End (2011 - Worship Music)
9. Got The Time (1990 - Persistence Of Time)
10. Deathrider (1984 - Fistful Of Metal)
11. Medusa (1985 - Spreading The Disease)
12. Among The Living (1987 - Among The Living)
13. Be All, End All (1988 - State Of Euphoria)
14. Madhouse (1985 - Spreading The Disease)
ENCORE
15. Metal Thrashing Mad (1984 - Fistful Of Metal)
ENCORE
16. I Am The Man / I'm The Law (1987 - I'm The Man / 1987 - Among The Living)



Video tomado del canal http://www.youtube.com/user/MrMetallivecolombia

miércoles, 9 de mayo de 2012

BIOHAZARD: REBORN IN DEFIANCE


Calificación: 7/10

Los últimos discos de las bandas clásicas están envueltos en una serie de dramas que han dado un carácter farandulero más allá del sonido a sus nuevas expresiones. Biohazard no ha sido la excepción.

Una banda de Brooklyn, formada en el ya lejano 1987, fue la consumación de lo que muchos creían irreconciliable fusionando dos tendencias que solo habían funcionado a la fecha en experimentos aislados (Aerosmith con su Walk This Way a duo con Run DMC y Anthrax con su rap I’m The Man y su versión de Bring The Noise junto a Public Enemy, por mencionar los más destacados). El Hip Hop y el Metal encontraron en Biohazard el punto de equilibrio haciendo una propuesta que podría definirse como “muy metal para los amantes del Hip Hop, muy rapera para los amantes del metal” siendo su principal distintivo pero su mayor barrera… Esto los ha vuelto una banda de culto para mentes abiertas dispuestas a disfrutar su descarga, pero lejos está ser un fenómeno comercial.

Ya han pasado años desde su debut homónimo y su entrada en 1992 a la escena global con su reconocido Urban Discipline (uno de mis discos indispensables) de la mano de Roadrunner Records. De ahí en adelante la cosa comenzó a cambiar y no precisamente para bien. A Urban Discipline lo siguió un digno State Of The World Address (aunque reconozco que este disco no me genera mayores emociones), esta vez lanzado por Warner Bros Records confirmando su estatus pero que trajo sus primeros problemas, como el rompimiento de lo que era conocido como su formación clásica con la salida del talentoso Billy Graziadei, todo un pilar en la banda. La banda se arriesgo con un disco como trío (no dio reemplazo inmediato a Billy) saliendo un potente y directo Mata Leão apoyado en vivo por Rob Echeverria (Helmet), dejando la gira un registro en vivo de gran calidad: No Holds Barred, de la mano de Roadrunner nuevamente. Vino un New World Disorder en 1999 que, por esos líos y fusiones de sellos, dejó la gira sin representación, además, en honor a la verdad, el disco no lo considero muy novedoso respecto al material anterior dando señales de estancamiento creativo. Siguió un Uncivilization que coqueteaba con el naciente Nü-metal, pero que no fue bien recibido por sus fans (además de la desafortunada coincidencia de ser lanzado en el fatídico 11 de Septiembre del 2001, pasando totalmente desapercibido), retomando el rumbo con un Killed Or Be Killed, que no dejó de ser un álbum más del montón en el catálogo de la banda. Su último esfuerzo fue Means To An End, un disco más pesado y a mi gusto mejor que sus últimas entregas, con voces más oscuras y un ambiente más sombrío, pero tampoco devolvió a la banda a su momento de gloria. Esto sumado a las múltiples incursiones Hip Hop paralelas de Graziadei y la entrada al cine rojo del icónico Evan Seinfeld (ahora conocido en el mundo del porno como Spyder Jonez) dispersó la atención del público de la banda y finalmente afectó la motivación del núcleo, haciendo la gira de Means To An End para luego disolverse.


El hiato duró desde el 2005 hasta enero de 2010, cuando la alineación clásica (Evan Seinfeld, Billy Graziadei, Danny Schuler y Bobby Hambel) decidió reunirse y en sus tours tuvimos la fortuna de tenerlos dos veces en nuestro país (el 23 de Junio de 2009 en el teatro Metropol y el 3 de Julio de 2010 en Rock Al Parque, cerrando el día del metal en el escenario El Lago). La banda estaba en plena forma y quiso manifestarlo con un nuevo disco.


Reborn In Defiance alcanzó a grabarse y a producirse íntegramente cuando un nuevo drama sacudió la banda: Evan Seinfeld abandona la banda 4 meses antes del lanzamiento del disco dejando fracturada la alineación clásica y las expectativas frente a su nuevo redondo. Ahora tenemos a un Biohazard liderado por Billy Graziadei, acompañado por la voz y bajo de Scott Roberts (quién fue guitarrista de la banda entre 2002 y 2005) y que, al parecer, ha sido recibido cálidamente por los fans de la banda, esto sumado a su parecido físico a Evan y su registro de voz, de por sí, muy semejante.


Bajo este contexto, me dispongo a dar mi opinión sobre este Reborn In Defiance que, de antemano reconozco, tomé con prevención porque lo veo como el motivo de la salida de Evans… esperaba un trabajo mediocre y quise comprobarlo.


Las intro para mi están bien pero no en un disco de 13 pistas, además esta ni quita ni pone para mi opinión, restándole un arranque mucho más interesante con la primer descarga real: Vengeance is Mine, un corte hardcoreta con ese elemento encantador de las voces turnadas y un Hambel inspirado y preciso en un tema bastante disfrutable que me empieza a mostrar de qué se trata este regreso; la descarga continua con una densa pero no menos emocionante Decay, con un coro bastante enganchador y que sirve de puente al mejor corte del disco: Reborn, un tema rápido con una deliciosa caída que envuelve al escucha en un sombrío y denso interludio a lo más hardcore puro (nada de esas cosas de niños de 20 años tatuados y de pintas HxC que hablan un discurso casi religioso de sus convicciones pero que limosnean las entradas de los conciertos porque lo que les dan sus “papis” solo alcanza para sostener su imagen payasa) para luego ir subiendo a un pasaje potente acompañado de un deliciosos solo (de nuevo Hambel en forma)… cuando comienza a hacerse incómodo este pasaje, se dispara la máquina y le da sentido al tema dejando el mejor de los sabores. Killing Me es un tema agradable que da un respiro al disco, junto con Countdown Doom, un tema medio tiempo con momentos interesantes pero que empieza a hacerse cansino, rescatado eventualmente con un ligero pisón al pedal. Come Alive es un tema rápido divertido pero no tan emocionante, aunque con unos pasajes super interesantes, mientras que Vows of Redemption se me hace demasiado lenta y es de esos temas que le quitan ritmo al disco (tal vez necesite más escuchas para disfrutarlo). Waste Away es un buen tema que trata de devolverle el ritmo al disco, sin embargo, este Reborn In Defiance comienza a hacerse algo largo y aun faltan 4 cortes para acabar. You Were Wrong es un tema divertido pero nada novedoso respecto al resto del material, dándole la entrada a Skullcrusher, un tema instrumental oscuro y místico que vuelve a bajar innecesariamente el ritmo para conectarse con Never Give In, un tema rapeado con un disfrutable acompañamiento, pero de desempeño lento, casi como una balada, que sigue sin levantar el disco que a estas alturas ya se siente aburrido (la canción no es mala, solo que los momentos emocionantes quedaron agrupados al inicio y pareciera estar escuchando otra entrega, una muy pasiva para ser los Biohazard que empezaba a percibir). Para despedir el disco llega Season the Sky, un buen tema a medio tiempo con un riff de lo más enganchador, pero lejos de ser el mejor del álbum.

Mi opinión de este Reborn in Defiance es agridulce, lo percibo más como un puñado de tracks, unos más maduros que otros, unos más necesarios que otros, que como un disco íntegro. 9 buenas canciones en vez de sus 13 tracks quizás le quitarían esa sensación de lentitud que transmite el redondo. Para mí este es un regreso algo descolorido, que ahora sin Seinfeld difícilmente tendrá otra entrega. Seguiré con mi Urban Discipline, de lejos el mejor disco de la banda.

Reborn Lyric Video


Vengeance is Mine Video


Biohazard Sound Wave 2012 (con Scott Roberts)

martes, 8 de mayo de 2012

CRÓNICA DE UNA GRAN NOCHE PT II: EXODUS


Finalizó el show de Obituary y los asistentes estábamos ansiosos: Se venían los dos bocados fuertes de la noche (al menos para mí). Admito que no siempre he sido un fan acérrimo de Exodus, es más, desde adolecente fui distante a su propuesta dándole prioridad a otras bandas. Lo poco que había escuchado de la banda era cumplidor pero no me ataba, quizá el desdén venía por la voz de su anterior cantante, el señor Steve “Zetro” Souza, una voz nasal que me cuesta trabajo asimilar. A mis manos llegó en su momento el Bonded By Blood (piedra angular del género) pero la producción de la época y la voz de Paul Baloff (una voz demente, casi esquizoide) fueron mi barrera de entrada al material de la banda.

Pasados los años, llegaron a mis manos tres libros que valoro mucho (soy coleccionista de material “íntimo” de bandas, en especial de mis favoritas): Mustaine: A Heavy Metal Memoir; junto a To Live Is To Die The Life And Death Of Metallica's Cliff Burton y una biografía titulada Metallica: All That Matters. Estos libros tienen en común, aparte de los lazos desde sus inicios de Metallica y Megadeth, una descripción detallada del “espíritu de la época”, junto con descripciones del trabajo de las bandas que dieron forma al fenómeno thrash metal. Yo sabía que Kirk Hammet, antes de entrar a los gigantes Metallica, fue parte de la primer formación de Exodus (así como Jason Newsted perteneció a los infravalorados Flotsam & Jetsam), entonces, el combo de Gary Holt para mi fue por mucho tiempo, la banda que gestó al guitarrista líder de Metallica, el reemplazo de Mustaine (que atrevido ignorante fui en ese momento). El thrash es por mucho el género que más me identifica en el frondoso árbol del metal, siendo el género que siempre me ha acompañado en mi peregrinaje musical, al menos con dos bandas (Megadeth y Metallica), los demás géneros me han apasionado, unos más que otros, pero me terminan cansando… llevándome siempre a mi necesaria dosis de guitarras filosas y agresivas y letras desafiantes tan características de este amado género.

El apetito por escuchar nuevo material estaba saciado, la música de estos días no ha logrado satisfacerme del todo, las propuestas son clónicas, poco novedosas y descaradamente comerciales (no se me malinterprete, cada banda tiene derecho a pagar sus facturas, pero las propuestas actuales se mueven más en la fórmula de “lo que funciona” dejando como resultado una tonelada de propuestas pegajosas pero sin alma). Esa necesidad y la curiosidad que me despertó el material leído me obligó a hacer una pausa y buscar algo más de información sobre las bandas de esa “liga B del thrash”.

Mi exploración comienza con el lanzamiento más reciente de Exodus, un Exhibit B: The Human Condition que abrió mis ojos a un género que había limitado a los famosos Big Four (para los que no sepan quienes son: Metallica, Megadeth, Anthrax y Slayer), junto a bandas como mis adorados Sepultura y mis ocasionales Annihilator, Tourniquet y Deliverance. Con este Exhibit B (disco que debo reseñar sin falta) encontré la agresividad musical que tanto anhelaba mezclada con esa producción moderna que saca lo mejor de cada instrumento junto a la riqueza compositiva de los temas más épicos con pasajes melódicos que me remembran mi otro placer culposo: el Death melódico. Este rabioso disco me llevó a encontrarme el remake de Bonded By Blood, un Let There Be Blood mucho mejor producido, con afinaciones bajas y la voz hardcoreta y directa de Rob Dukes como catalizador, siendo un disco menospreciado por los fans de toda la vida de la banda quienes lo consideraron innecesario, pero que llevó la propuesta clásica de la banda a los oídos modernos y a los escuchas más escépticos, como yo. Exodus desde ese momento ha sido un infaltable en mi colección, siendo, para el dolor de los más puristas, su época con Dukes al frente, mi preferida.



Con este contexto, regreso al concierto. Luego de la cumplidora presentación de Obituary, comenzó el montaje en escena de Exodus, un montaje insufrible que tardó casi una hora (no tengo la precisión del tiempo) y que los roadies de la banda disfrutaron, en especial el que probó guitarras y bajo, quién por momentos levantó ovación ante el público haciendo cuernos y motivando al público a gritar. Luego del gran espacio de tiempo y de manera inesperada se fueron las luces dejando una tenue iluminación roja al escenario mientras se escuchaba la entrada de su primer descarga, la encantadora The Ballad Of Leonard And Charles (que de balada no tiene nada), un tema fiero y cañero, de mis favoritos del Exhibit B, pero que desafortunadamente se vio entorpecida por un momento leve de descoordinación que hizo sonar la primer mitad de la canción desordenada y desamarrada, además, la reacción del público ante el tema fue más de sorpresa porque el tema al parecer es desconocido para los thrashers que asistieron al evento; no tardó la máquina en engranarse con otro de sus temas más recientes, esta vez mejor recibido pese a lo desconocido: Beyond The Pale, un tema bruto hecho a la medida de Dukes, todo un frontman que transpira furia y la impregna al respetable, haciendo el show de Exodus aunque menos preciso, mucho más contundente que el de Obituary. Llegó el momento de darle al público lo que esperaba, lanzando al ruedo aquel clásico Piranha, de las épocas de Baloff (descanse en paz) llevando a los asistentes al climax, conectando con una referencia al último disco de Souza: Blacklist de su Tempo Of The Damned, encontrando una reacción un poco más fría pero entusiasta de igual manera (CARAJO! Qué le pasa a la gente de esta escena que se queda con los discos viejos y no escucha los nuevos?). Exodus sabe como inyectarle adrenalina a sus conciertos y no tardo en enviar otro clásico de Baloff, esta vez el turno fue para la rabiosa A Lesson In Violence, una oda al odio que despertó la euforia de los asistentes, en la voz de un Dukes que le imprime un sello personal único, creíble. La descarga continuó con la ya ultra conocida Bonded By Blood, donde Dukes y compañía demolieron las expectativas, mientras que el carismático cantante no tuvo problema en hacerse una capa con una bandera de Colombia. Para ese momento la gente estaba extasiada pero ansiosa de más, recibiendo la descarga más afilada del último momento de Souza en la banda: War Is My Sheperd, un temazo que sin ser el clásico que esperaba el público (por los asistentes pareciera que solo podía dejarlos felices el que tocaran íntegramente el Bonded By Blood) demostró que estos Exodus son vigentes y hacen honores a su discografía, en especial a sus discos post 2000, en el que bien hacen creyendo. Haciendo recuento, el setlist de la banda hasta ahora se había concentrado en 3 discos: Bonded By Blood, Tempo Of The Damned y Exhibit B: The Human Condition, pero en este momento del show, el combo de Gary Holt se sacó un as de la manga de su lejano Fabulous Disaster, rescatando la clásica The Toxic Waltz que marcó el penúltimo momento de locura con una banda divertida y molona, sonriente todo el tiempo y dispuesta a dejarnos con ganas de más… y así fue porque ellos eran la antesala de Anthrax y su momento ya acababa, así que era tiempo de despedir una deliciosa sesión de violencia con otro clásico: Strike Of The Beast, la dosis de locura que despediría su parte en este festival, siendo la mitad de la canción un memorable momento donde Dukes separó con sus indicaciones al público convocándolos en un wall of death al mejor estilo de su dvd Shovel Headed Tour Machine, con instrucciones precisas como “quiero que los de este lado maten a los del otro lado…” para luego dirigirse al otro costado de la tarima indicándoles lo mismo, señalando el momento adecuado con un rugido potente “GOOOOOOOOOO!!!!!!!!”. Así terminó un show que en ese momento se me hizo muy corto pero que disfruté al máximo, claro está, extrañando momentos de su The Atrocity Exhibition… Exhibit A y su Shoved Headed Kill Machine. Será en otra ocasión… por ahora el listón estaba muy alto para que Anthrax me hiciera sentir al menos la mitad de lo que estos Exodus lograron despertarme con tan solo 9 cargas.



SETLIST EXODUS:
1. The Ballad Of Leonard And Charles (2010 - Exhibit B: The Human Condition)
2. Beyond The Pale ( 2010 - Exhibit B: The Human Condition)
3. Piranha (1985 - Bonded By Blood)
4. Blacklist (2004 - Tempo Of The Damned)
5. A Lesson In Violence (1985 - Bonded By Blood)
6. Bonded By Blood (1985 - Bonded By Blood)
7. War Is My Shepherd (2004 - Tempo Of The Damned)
8. The Toxic Waltz (1989 - Fabulous Disaster)
9. Strike Of The Beast (1985 - Bonded By Blood)



Video tomado del canal http://www.youtube.com/user/MrMetallivecolombia
Imágenes tomadas de El Cartel Urbano

sábado, 5 de mayo de 2012

CRÓNICA DE UNA GRAN NOCHE PT I: OBITUARY

El 30 de Abril de 2012 será recordado para mi como la noche donde pude ver en un solo escenario a mis dos bandas favoritas. El evento: Bogota Metal Fest 2012. Inicialmente el festival tenía como cuota a Anthrax, mi banda favorita de hace 3 años para acá, luego, la organización hizo una convocatoria para bandas teloneras (serían 3 nacionales de acuerdo a la organización, pero finalmente solo una banda fue escogida). Llevé los papeles de mi banda porque definitivamente algo que quería hacer era tocar junto al combo de Scott Ian (desafortunadamente no ganamos), recibiendo la noticia de que la banda no vendría sola, sino que tendría a los canadienses Annihilator como compañeros. La primer publicidad salió y de Annihilator nada, pero el logo compañero era nada más ni nada menos que el de Fear Factory, agrupación que me encanta, en especial con su último disco a la fecha: Mechanize. La ilusión duraría poco, Fear Factory cancelaba su visita a Colombia y otros lugares por un aparente tema de papeleo de uno de sus integrantes (luego supimos que Burton y Cazares tuvieron que hacerse a otros compañeros porque Gene Hoglan dejaba la batería y Byron Stroud soltaba el bajo, todo bajo condiciones sospechosas porque a la fecha no hay declaraciones de ninguna de las partes), sin embargo, la organización no tardó en comunicar dos nuevos elementos internacionales: unos irrelevantes -para mi- Obituary, junto a otra de mis bandas favoritas en este exquisito género: mi formación favorita de Exodus (me disculpo por la blasfemia, pero la voz demente de Paul Baloff nunca me convenció, mucho menos la voz nasal de "Zetro" Souza... prefiero la moderneta pero contundente voz de Rob Dukes). Entrando en materia, reseñar este concierto es un esfuerzo muy largo que prefiero fragmentar, y qué mejor manera que el mismo orden de los protagonistas principales.

La cita para Bogotá fue a las 7 p.m del 30 de Abril en el Teatro Royal Center, en Chapinero. Hice lo que pude para salir temprano de mi trabajo... conté con el beneplácito de mis compañeros y salí casi volando al lugar. Llegué a las 7:20 pm y temía estar perdiéndome las cuotas internacionales (la banda nacional, la verdad sea dicha, no me emocionaba tanto, pero creí que tocarían 15 minutos solamente... por eso mi afán). La banda telonera, Aggressive, es una agrupación pereirana de thrash metal muy al corte de los Exodus clásicos, con un toque entre Overkill y Violator. Reconozco mi ignorancia respecto a su trabajo, fue la primera vez que los vi y en honor a la verdad, me parece que estuvieron a la altura dando un show muy decente pese a que su propuesta la percibo algo trasnochada y la voz de su cantante me parece simplemente irritante. Contaron ellos con el favor de una organización que proporcionó un sonido espectacular para las 4 bandas de la noche, contaron con un público que disfrutó su presentación... nada del otro mundo pero funcionó.

Las 3 bandas internacionales dieron shows largos, cada una de al menos una hora de duración. De Obituary solo tenía presente una canción llamada The End Complete, que escuché a mis 15 años y que nunca me gustó, entonces ya tenía una pequeña barrera de entrada para ver su concierto... lo más honesto que puedo decir es que nunca hubiera pagado una entrada por verlos a ellos, en este caso solo los veía porque acompañaban las bandas que realmente quería ver... cuestión de gustos supongo.
Obituary iniciaría su show con su intro oficial Redneck Stomp conectada con On the Floor (de su Frozen Time). Para ese momento todos mis prejuicios respecto a esta banda se iban diluyendo... admito que su propuesta me parece algo plana, además sus momentos densos y lentos no son parte de lo que busco al escuchar metal, pero verlos en vivo es algo muy diferente: una banda rompedora, demoledora, casi mística y llena de carisma, hizo que me interesara mucho más en su música. De destacar la labor de su baterista Donald Tardy, todo un genio de los tambores, preciso e impecable, junto a una banda a la que no le sentí el más mínimo error, una máquina sincronizada y precisa a todo momento (desafortunadamente John no contó con la misma suerte, su micrófono falló algunas veces, sin embargo, el respaldo del público y su profesionalismo en escena, superaron los inconvenientes sin restarle demasiado al show). Obituary descargó una generosa dosis de 15 dosis repasando casi toda su discografía (incluyendo aquella canción The End Complete, que disfruté mucho más ahora que hace 15 años pero que distó de ser lo mejor que escuché en su presentación esa noche) ignorando por completo su álbum World Demise. Confieso que la buena impresión me duró todo el show, sin embargo, poco a poco la banda se fue haciendo cansina para mi... 15 canciones es bastante material para una banda que no es la principal del cartel, pero el público estaba dichoso, así que, en mi condición de minoría solo podía escuchar y disfrutar mientras comenzaba el verdadero festín para mi con Exodus.

SETLIST OBITUARY:
1. Redneck Stomp (2005 - Frozen in Time)
2. On the Floor (2005 - Frozen in Time)
3. Internal Bleeding (1989 - Slowly We Rot)
4. List of Dead (2009 - Darkest Day)
5. Blood to Give (2009 - Darkest Day)
6. Chopped In Half (1990 - Cause of Death)
7. Turned Inside Out (1990 - Cause of Death)
8. Dying (1990 - Cause of Death)
9. Threatening Skies (1997 - Back from the Dead)
10. Slow Death (2005 - Frozen in Time)
11. Dethroned Emperor (2008 - Left to Die / Celtic Frost cover)
12. Find the Arise (1990 - Cause of Death)
13. The End Complete (1992 - The End Complete)
14. Evil Ways (2007 - Xecutioner's Return)
15. Slowly We Rot (1989 - Slowly We Rot)



Video tomado del canal http://www.youtube.com/user/MrMetallivecolombia