miércoles, 9 de mayo de 2012

BIOHAZARD: REBORN IN DEFIANCE


Calificación: 7/10

Los últimos discos de las bandas clásicas están envueltos en una serie de dramas que han dado un carácter farandulero más allá del sonido a sus nuevas expresiones. Biohazard no ha sido la excepción.

Una banda de Brooklyn, formada en el ya lejano 1987, fue la consumación de lo que muchos creían irreconciliable fusionando dos tendencias que solo habían funcionado a la fecha en experimentos aislados (Aerosmith con su Walk This Way a duo con Run DMC y Anthrax con su rap I’m The Man y su versión de Bring The Noise junto a Public Enemy, por mencionar los más destacados). El Hip Hop y el Metal encontraron en Biohazard el punto de equilibrio haciendo una propuesta que podría definirse como “muy metal para los amantes del Hip Hop, muy rapera para los amantes del metal” siendo su principal distintivo pero su mayor barrera… Esto los ha vuelto una banda de culto para mentes abiertas dispuestas a disfrutar su descarga, pero lejos está ser un fenómeno comercial.

Ya han pasado años desde su debut homónimo y su entrada en 1992 a la escena global con su reconocido Urban Discipline (uno de mis discos indispensables) de la mano de Roadrunner Records. De ahí en adelante la cosa comenzó a cambiar y no precisamente para bien. A Urban Discipline lo siguió un digno State Of The World Address (aunque reconozco que este disco no me genera mayores emociones), esta vez lanzado por Warner Bros Records confirmando su estatus pero que trajo sus primeros problemas, como el rompimiento de lo que era conocido como su formación clásica con la salida del talentoso Billy Graziadei, todo un pilar en la banda. La banda se arriesgo con un disco como trío (no dio reemplazo inmediato a Billy) saliendo un potente y directo Mata Leão apoyado en vivo por Rob Echeverria (Helmet), dejando la gira un registro en vivo de gran calidad: No Holds Barred, de la mano de Roadrunner nuevamente. Vino un New World Disorder en 1999 que, por esos líos y fusiones de sellos, dejó la gira sin representación, además, en honor a la verdad, el disco no lo considero muy novedoso respecto al material anterior dando señales de estancamiento creativo. Siguió un Uncivilization que coqueteaba con el naciente Nü-metal, pero que no fue bien recibido por sus fans (además de la desafortunada coincidencia de ser lanzado en el fatídico 11 de Septiembre del 2001, pasando totalmente desapercibido), retomando el rumbo con un Killed Or Be Killed, que no dejó de ser un álbum más del montón en el catálogo de la banda. Su último esfuerzo fue Means To An End, un disco más pesado y a mi gusto mejor que sus últimas entregas, con voces más oscuras y un ambiente más sombrío, pero tampoco devolvió a la banda a su momento de gloria. Esto sumado a las múltiples incursiones Hip Hop paralelas de Graziadei y la entrada al cine rojo del icónico Evan Seinfeld (ahora conocido en el mundo del porno como Spyder Jonez) dispersó la atención del público de la banda y finalmente afectó la motivación del núcleo, haciendo la gira de Means To An End para luego disolverse.


El hiato duró desde el 2005 hasta enero de 2010, cuando la alineación clásica (Evan Seinfeld, Billy Graziadei, Danny Schuler y Bobby Hambel) decidió reunirse y en sus tours tuvimos la fortuna de tenerlos dos veces en nuestro país (el 23 de Junio de 2009 en el teatro Metropol y el 3 de Julio de 2010 en Rock Al Parque, cerrando el día del metal en el escenario El Lago). La banda estaba en plena forma y quiso manifestarlo con un nuevo disco.


Reborn In Defiance alcanzó a grabarse y a producirse íntegramente cuando un nuevo drama sacudió la banda: Evan Seinfeld abandona la banda 4 meses antes del lanzamiento del disco dejando fracturada la alineación clásica y las expectativas frente a su nuevo redondo. Ahora tenemos a un Biohazard liderado por Billy Graziadei, acompañado por la voz y bajo de Scott Roberts (quién fue guitarrista de la banda entre 2002 y 2005) y que, al parecer, ha sido recibido cálidamente por los fans de la banda, esto sumado a su parecido físico a Evan y su registro de voz, de por sí, muy semejante.


Bajo este contexto, me dispongo a dar mi opinión sobre este Reborn In Defiance que, de antemano reconozco, tomé con prevención porque lo veo como el motivo de la salida de Evans… esperaba un trabajo mediocre y quise comprobarlo.


Las intro para mi están bien pero no en un disco de 13 pistas, además esta ni quita ni pone para mi opinión, restándole un arranque mucho más interesante con la primer descarga real: Vengeance is Mine, un corte hardcoreta con ese elemento encantador de las voces turnadas y un Hambel inspirado y preciso en un tema bastante disfrutable que me empieza a mostrar de qué se trata este regreso; la descarga continua con una densa pero no menos emocionante Decay, con un coro bastante enganchador y que sirve de puente al mejor corte del disco: Reborn, un tema rápido con una deliciosa caída que envuelve al escucha en un sombrío y denso interludio a lo más hardcore puro (nada de esas cosas de niños de 20 años tatuados y de pintas HxC que hablan un discurso casi religioso de sus convicciones pero que limosnean las entradas de los conciertos porque lo que les dan sus “papis” solo alcanza para sostener su imagen payasa) para luego ir subiendo a un pasaje potente acompañado de un deliciosos solo (de nuevo Hambel en forma)… cuando comienza a hacerse incómodo este pasaje, se dispara la máquina y le da sentido al tema dejando el mejor de los sabores. Killing Me es un tema agradable que da un respiro al disco, junto con Countdown Doom, un tema medio tiempo con momentos interesantes pero que empieza a hacerse cansino, rescatado eventualmente con un ligero pisón al pedal. Come Alive es un tema rápido divertido pero no tan emocionante, aunque con unos pasajes super interesantes, mientras que Vows of Redemption se me hace demasiado lenta y es de esos temas que le quitan ritmo al disco (tal vez necesite más escuchas para disfrutarlo). Waste Away es un buen tema que trata de devolverle el ritmo al disco, sin embargo, este Reborn In Defiance comienza a hacerse algo largo y aun faltan 4 cortes para acabar. You Were Wrong es un tema divertido pero nada novedoso respecto al resto del material, dándole la entrada a Skullcrusher, un tema instrumental oscuro y místico que vuelve a bajar innecesariamente el ritmo para conectarse con Never Give In, un tema rapeado con un disfrutable acompañamiento, pero de desempeño lento, casi como una balada, que sigue sin levantar el disco que a estas alturas ya se siente aburrido (la canción no es mala, solo que los momentos emocionantes quedaron agrupados al inicio y pareciera estar escuchando otra entrega, una muy pasiva para ser los Biohazard que empezaba a percibir). Para despedir el disco llega Season the Sky, un buen tema a medio tiempo con un riff de lo más enganchador, pero lejos de ser el mejor del álbum.

Mi opinión de este Reborn in Defiance es agridulce, lo percibo más como un puñado de tracks, unos más maduros que otros, unos más necesarios que otros, que como un disco íntegro. 9 buenas canciones en vez de sus 13 tracks quizás le quitarían esa sensación de lentitud que transmite el redondo. Para mí este es un regreso algo descolorido, que ahora sin Seinfeld difícilmente tendrá otra entrega. Seguiré con mi Urban Discipline, de lejos el mejor disco de la banda.

Reborn Lyric Video


Vengeance is Mine Video


Biohazard Sound Wave 2012 (con Scott Roberts)

No hay comentarios:

Publicar un comentario