Finalizó el show de Obituary y los asistentes estábamos ansiosos: Se venían los dos bocados fuertes de la noche (al menos para mí). Admito que no siempre he sido un fan acérrimo de Exodus, es más, desde adolecente fui distante a su propuesta dándole prioridad a otras bandas. Lo poco que había escuchado de la banda era cumplidor pero no me ataba, quizá el desdén venía por la voz de su anterior cantante, el señor Steve “Zetro” Souza, una voz nasal que me cuesta trabajo asimilar. A mis manos llegó en su momento el Bonded By Blood (piedra angular del género) pero la producción de la época y la voz de Paul Baloff (una voz demente, casi esquizoide) fueron mi barrera de entrada al material de la banda.
Pasados los años, llegaron a mis manos tres libros que valoro mucho (soy coleccionista de material “íntimo” de bandas, en especial de mis favoritas): Mustaine: A Heavy Metal Memoir; junto a To Live Is To Die The Life And Death Of Metallica's Cliff Burton y una biografía titulada Metallica: All That Matters. Estos libros tienen en común, aparte de los lazos desde sus inicios de Metallica y Megadeth, una descripción detallada del “espíritu de la época”, junto con descripciones del trabajo de las bandas que dieron forma al fenómeno thrash metal. Yo sabía que Kirk Hammet, antes de entrar a los gigantes Metallica, fue parte de la primer formación de Exodus (así como Jason Newsted perteneció a los infravalorados Flotsam & Jetsam), entonces, el combo de Gary Holt para mi fue por mucho tiempo, la banda que gestó al guitarrista líder de Metallica, el reemplazo de Mustaine (que atrevido ignorante fui en ese momento). El thrash es por mucho el género que más me identifica en el frondoso árbol del metal, siendo el género que siempre me ha acompañado en mi peregrinaje musical, al menos con dos bandas (Megadeth y Metallica), los demás géneros me han apasionado, unos más que otros, pero me terminan cansando… llevándome siempre a mi necesaria dosis de guitarras filosas y agresivas y letras desafiantes tan características de este amado género.
El apetito por escuchar nuevo material estaba saciado, la música de estos días no ha logrado satisfacerme del todo, las propuestas son clónicas, poco novedosas y descaradamente comerciales (no se me malinterprete, cada banda tiene derecho a pagar sus facturas, pero las propuestas actuales se mueven más en la fórmula de “lo que funciona” dejando como resultado una tonelada de propuestas pegajosas pero sin alma). Esa necesidad y la curiosidad que me despertó el material leído me obligó a hacer una pausa y buscar algo más de información sobre las bandas de esa “liga B del thrash”.
Mi exploración comienza con el lanzamiento más reciente de Exodus, un Exhibit B: The Human Condition que abrió mis ojos a un género que había limitado a los famosos Big Four (para los que no sepan quienes son: Metallica, Megadeth, Anthrax y Slayer), junto a bandas como mis adorados Sepultura y mis ocasionales Annihilator, Tourniquet y Deliverance. Con este Exhibit B (disco que debo reseñar sin falta) encontré la agresividad musical que tanto anhelaba mezclada con esa producción moderna que saca lo mejor de cada instrumento junto a la riqueza compositiva de los temas más épicos con pasajes melódicos que me remembran mi otro placer culposo: el Death melódico. Este rabioso disco me llevó a encontrarme el remake de Bonded By Blood, un Let There Be Blood mucho mejor producido, con afinaciones bajas y la voz hardcoreta y directa de Rob Dukes como catalizador, siendo un disco menospreciado por los fans de toda la vida de la banda quienes lo consideraron innecesario, pero que llevó la propuesta clásica de la banda a los oídos modernos y a los escuchas más escépticos, como yo. Exodus desde ese momento ha sido un infaltable en mi colección, siendo, para el dolor de los más puristas, su época con Dukes al frente, mi preferida.
Con este contexto, regreso al concierto. Luego de la cumplidora presentación de Obituary, comenzó el montaje en escena de Exodus, un montaje insufrible que tardó casi una hora (no tengo la precisión del tiempo) y que los roadies de la banda disfrutaron, en especial el que probó guitarras y bajo, quién por momentos levantó ovación ante el público haciendo cuernos y motivando al público a gritar. Luego del gran espacio de tiempo y de manera inesperada se fueron las luces dejando una tenue iluminación roja al escenario mientras se escuchaba la entrada de su primer descarga, la encantadora The Ballad Of Leonard And Charles (que de balada no tiene nada), un tema fiero y cañero, de mis favoritos del Exhibit B, pero que desafortunadamente se vio entorpecida por un momento leve de descoordinación que hizo sonar la primer mitad de la canción desordenada y desamarrada, además, la reacción del público ante el tema fue más de sorpresa porque el tema al parecer es desconocido para los thrashers que asistieron al evento; no tardó la máquina en engranarse con otro de sus temas más recientes, esta vez mejor recibido pese a lo desconocido: Beyond The Pale, un tema bruto hecho a la medida de Dukes, todo un frontman que transpira furia y la impregna al respetable, haciendo el show de Exodus aunque menos preciso, mucho más contundente que el de Obituary. Llegó el momento de darle al público lo que esperaba, lanzando al ruedo aquel clásico Piranha, de las épocas de Baloff (descanse en paz) llevando a los asistentes al climax, conectando con una referencia al último disco de Souza: Blacklist de su Tempo Of The Damned, encontrando una reacción un poco más fría pero entusiasta de igual manera (CARAJO! Qué le pasa a la gente de esta escena que se queda con los discos viejos y no escucha los nuevos?). Exodus sabe como inyectarle adrenalina a sus conciertos y no tardo en enviar otro clásico de Baloff, esta vez el turno fue para la rabiosa A Lesson In Violence, una oda al odio que despertó la euforia de los asistentes, en la voz de un Dukes que le imprime un sello personal único, creíble. La descarga continuó con la ya ultra conocida Bonded By Blood, donde Dukes y compañía demolieron las expectativas, mientras que el carismático cantante no tuvo problema en hacerse una capa con una bandera de Colombia. Para ese momento la gente estaba extasiada pero ansiosa de más, recibiendo la descarga más afilada del último momento de Souza en la banda: War Is My Sheperd, un temazo que sin ser el clásico que esperaba el público (por los asistentes pareciera que solo podía dejarlos felices el que tocaran íntegramente el Bonded By Blood) demostró que estos Exodus son vigentes y hacen honores a su discografía, en especial a sus discos post 2000, en el que bien hacen creyendo. Haciendo recuento, el setlist de la banda hasta ahora se había concentrado en 3 discos: Bonded By Blood, Tempo Of The Damned y Exhibit B: The Human Condition, pero en este momento del show, el combo de Gary Holt se sacó un as de la manga de su lejano Fabulous Disaster, rescatando la clásica The Toxic Waltz que marcó el penúltimo momento de locura con una banda divertida y molona, sonriente todo el tiempo y dispuesta a dejarnos con ganas de más… y así fue porque ellos eran la antesala de Anthrax y su momento ya acababa, así que era tiempo de despedir una deliciosa sesión de violencia con otro clásico: Strike Of The Beast, la dosis de locura que despediría su parte en este festival, siendo la mitad de la canción un memorable momento donde Dukes separó con sus indicaciones al público convocándolos en un wall of death al mejor estilo de su dvd Shovel Headed Tour Machine, con instrucciones precisas como “quiero que los de este lado maten a los del otro lado…” para luego dirigirse al otro costado de la tarima indicándoles lo mismo, señalando el momento adecuado con un rugido potente “GOOOOOOOOOO!!!!!!!!”. Así terminó un show que en ese momento se me hizo muy corto pero que disfruté al máximo, claro está, extrañando momentos de su The Atrocity Exhibition… Exhibit A y su Shoved Headed Kill Machine. Será en otra ocasión… por ahora el listón estaba muy alto para que Anthrax me hiciera sentir al menos la mitad de lo que estos Exodus lograron despertarme con tan solo 9 cargas.
SETLIST EXODUS:
1. The Ballad Of Leonard And Charles (2010 - Exhibit B: The Human Condition)
2. Beyond The Pale ( 2010 - Exhibit B: The Human Condition)
3. Piranha (1985 - Bonded By Blood)
4. Blacklist (2004 - Tempo Of The Damned)
5. A Lesson In Violence (1985 - Bonded By Blood)
6. Bonded By Blood (1985 - Bonded By Blood)
7. War Is My Shepherd (2004 - Tempo Of The Damned)
8. The Toxic Waltz (1989 - Fabulous Disaster)
9. Strike Of The Beast (1985 - Bonded By Blood)
Video tomado del canal http://www.youtube.com/user/MrMetallivecolombia
Imágenes tomadas de El Cartel Urbano

No hay comentarios:
Publicar un comentario