miércoles, 26 de septiembre de 2012

¿Sepultura o Cavalera Conspiracy?





El 10 de Octubre viene Sepultura por segunda vez a Bogotá (tercera vez en Colombia) luego de 12 años cuando pisaron nuestra ciudad presentando su disco Against, un show que recuerdo como el mejor concierto al que he asistido por el fabuloso espectáculo que se dio La Pestilencia, la subida de Andreas Kisser a tocar NBI de Black Sabbath junto al combo de Dilson Diaz y el cameo de la peste tocando una versión muy emotiva de Kaiowas con Sepultura (que dieron un setlist gigante y me costó la módica suma de dos costillas quebradas). Un show formidable que a la fecha no he podido olvidar. Por otro lado, el 12 de Noviembre nos visitarán los hermanos fundadores de Sepultura en su nuevo proyecto: Cavalera Conspiracy, que promete presentar lo mejor de su exbanda sumado al material más actual de sus discos Inflikted y Blunt Force Trauma.

Indiscutiblemente buscaré la manera de ir a ambos conciertos pero me picó por dejar por escrito lo que creo de ambos combos.

Ríos de tinta se han derramado desde la abrupta salida de Max Cavalera del combo carioca Sepultura ya en el lejano 1996, siendo el último concierto de la alineación clásica el 16 de Diciembre en el Brixton Academy (Inglaterra) cuyo registro no autorizado quedó en el fabuloso cd doble Under a Pale Gray Sky (presentado hasta el 2002 sin autorización de la banda). Lo que luego sucedió fue la vinculación del norteamericano Derrick Green como reemplazo y el nacimiento de Soulfly, conducidos por Max.

Los trabajos posteriores de Sepultura han tenido que enfrentar el escepticismo de la horda metalera que no vio con buenos ojos que la banda continuara funcionando sin su reconocido frontman y compositor, sumado a la exploración sonora (y evolución natural) que la nueva formación tendría y que valientemente continuaría desde su placa Against (disco que en lo personal me encanta por su fiereza tribal), Nation (un trabajo con momentos muy interesantes pero a mi parecer aburrido y sin caña), Roorback (su primer trabajo fuera de Roadrunner Records, su sello desde el Beneath the Remains, un disco con una notoria influencia hardcore con canciones cortas y una banda empeñada en dar la batalla a la prensa musical que los estaba relegando a "banda de segunda línea"), Dante XXI (la primer obra conceptual de la banda recreando a su modo la Divina Comedia de Dante Alighieri y que fuera el último trabajo junto al otro pilar fundador de la banda, Igor Cavalera), A-Lex (con la inclusión de Jean Dolabella en la batería en una nueva aventura conceptual inspirada en La Naranja Mecánica de Anthony Burgess) y finalmente Kairos (última placa a la fecha, álbum conceptual donde se aborda el tema de la concepción del tiempo y último trabajo junto a Dolabella).

En lo personal he visto en Sepultura una banda que, lejos de vivir del pasado, ha tratado de hacer vigente su obra actual de una manera esforzada y honesta, con una increíble capacidad de reinvención que ha empezado a calar nuevamente en el corazón de los metaleros, en especial con sus últimos trabajos: A-Lex y Kairos. Las bajas de Sepultura desde la salida de Max han afectado duramente la credibilidad de la agrupación porque, para nadie es un secreto, la banda se formó desde un principio por iniciativa de los hermanos Cavalera junto a Paulo Jr. (Andreas entró al combo en Schizophrenia, su tercer trabajo, afectando para siempre el sonido de la banda). Menos fuerte pero importante fue la salida de Igor, quien inicialmente tuvo un receso temporal por el nacimiento de su cuarto hijo con su nueva esposa, para luego despedirse definitivamente del barco en el 2006 (casi 10 años después de la salida de su hermano)… Sepultura quedó sin sus dos formadores y, sin importar lo que hagan y cómo lo hagan, un sector muy amplio de la comunidad metalera no les perdonarán el que hayan continuado con el nombre.

Max es otra historia, una historia a mi criterio injustamente exitosa, al menos más que la de sus excompañeros. Casi inmediato de la salida de Sepultura (despido que su propio hermano le comunicó, de acuerdo a las versiones de la prensa musical), comenzó un proyecto trasladando el sonido del Roots (álbum que tiene sus buenos momentos pero que nunca ha sido realmente mi preferido de los brasileros) a Soulfly. El resultado fue no más que un desaire, al menos por un tiempo, para los que creyeron que Max era Sepultura… Nació una banda altamente influenciada por el Nü metal tan de auge en esos extraños años, tanto así que en su cd debut aparecieron invitados tan poco usuales como Fred Durst y DJ Lethal (Limp Bizkit) y Chino Moreno (Deftones) entre otros. Aparte, Max aparentemente se dedicó a cagarse en sus antigua banda, dicen que no firmaba material de su era en Sepultura, no se tomaba fotos con fans que llevaran camisetas de su exbanda, lanzaba dardos contra su antiguo equipo en cada entrevista (leí varias) y criticaba duramente las decisiones y discos lanzados por el grupo después de su salida… Gracias a su popularidad muchos metaleros se identificaron con él pero la música no respaldo sus expectativas, siendo Soulfly un proyecto de caprichos musicales de Max que parecían reflejar el antiguo Roots una y otra vez.

Sepultura y Soulfly compartían entonces la misma realidad, ninguna de las dos bandas llegaba siquiera a los talones de lo que fue Sepultura en antaño, no solo en ventas de discos (Max vende más pero no es lo que se pueda llamar un fenómeno), también en ventas de entradas pasando de grandes escenarios a teatros de no más de 4 mil personas (exceptuando los festivales). Por alguna razón Max dejó de hacer huevadas con el tribal y el nü y últimamente ha buscado un sonido más agresivo cobijado bajo Soulfly, dando como resultado discos que emocionan a un sector de la comunidad metal, pero que no sorprenden en lo absoluto por su concepto, pasando por momentos absolutamente sosos y monótonos (mención aparte de Mark Rizzo, un 6 cuerdas memorable que hace de las aventuras de Max algo más interesante que los estirados y repetitivos riffs que el señor Cavalera registra, decorándolos con elegancia y recursividad).

A estas alturas creo que ya se nota de lado de quien estoy. Admito que el mundo de la música es de amores y odios, así que abiertamente profeso mi admiración por la prudencia de Andreas que, al menos delante de la prensa, no busca protagonismos con ese viejo lío, mientras que si ha llevado por un camino musical lleno de riesgos y exploración coherente a una banda que se creería no duraría sin su gran cerebro. Solo una crítica tengo: No entiendo por qué razón los Sepultura no se hacen a un jodido guitarrista, al menos para los tours (Andreas es un guitarrista muy competente, pero en vivo se siente la ausencia de una segunda guitarra, esa que el negro Green definitivamente no quiso coger).

Max por otro lado ya se ve cansado lírica y musicalmente, líder de culto pero envejecido en sus palos de ciego (aunque el Primitive de Soulfly lo he disfrutado mucho, uno de mis placeres culposos). Terriblemente percibo su necesidad de contentar a su antigua fanaticada dándoles una versión descafeinada de sus mejores momentos, renegando por momentos de los géneros que el mismo ha explorado en sus primeros trabajos haciendo su discurso notoriamente contradictorio.

Ya son casi 16 años desde el rompimiento y pese a la súplica del fan clásico, dudo que la banda original se reuna nuevamente… aunque lo más cercano a eso sucedió en 2007 con la reconciliación entre Max e Igor Cavalera, quienes, seguramente después de sacudirse tantas broncas, decidieron trabajar nuevamente en una nueva banda que convenientemente se llama Cavalera Conspiracy (nombre cutre pero que aprovecha al máximo esta reunión) cuya primera intención pareció ser la recuperación del espíritu de Sepultura en sus momentos cúspide reflejado en trabajos como Arise y Beneath the Remains. Admito que me entusiasmé con esta banda, me hice al Inflikted, su disco debut, y aunque lo disfruté mucho tuve que aceptar la realidad: Esto no es ni de cerca algo como el Sepultura de antaño, solo es otro proyecto de Max lleno de riffs simplones adornados por Rizzo con un Igor que no aporta nada nuevo a la batería (curiosamente Igor actualmente pareciera más dedicado a sus proyectos de DJ con su actual mujer), siendo el resultado una banda bastante normalita, que si no fuese por todo el ruido mediático de sus integrantes, pasaría por el mercado sin pena ni gloria. Ahora, que el Blunt Force Trauma en términos generales se me hace un disco escuchable, pero menos inspirado que Inflikted, redondo que al menos tenía sus momentos… este nuevo disco sinceramente lo percibo más como un puñado de riffs simplones pegados y forzados entre sí, que busca ser brutal pero que carece de un concepto creativo claro y un hilo conductor sólido.

Creo profundamente que Sepultura como la gente los recuerda nunca más volverán, así los 4 integrantes “clásicos” se fumen toda la pipa de la paz del mundo y decidan volver a pararse juntos en un escenario. Ninguna de las 2 partes es la misma, han madurado o envejecido. Sinceramente veo con mejores ojos (y recibo con mejores oídos) los esfuerzos compositivos de Andreas que los clichés de Max (quien, entre otras cosas ya se le ha visto en vivo con guitarras de 2 cuerdas para hacer su labor rítmica, muy criticada por su pobre ejecución).  Mejor dicho, A-Lex y Kairos me parecen discos mucho más interesantes que Inflikted y Blunt Force Trauma, porque al menos siento que hay una motivación musical más auténtica que queda impregnada en estos trabajos, sin embargo, lo más honesto que puedo hacer es invitarlos a escuchar los trabajos de ambas bandas para que cada quién saque sus conclusiones, eso sí, dejando la ingenuidad a un lado porque ninguna de las dos partes tiene el espíritu de esa clásica, enorme y rabiosa banda que sacudió el mundo del thrash en un breve periodo, que acabó en 1996, en el Brixton Academy.

Ahora el dilema es si alcanzaré a ir a ambos conciertos, pero me jugaré los huevos para que así sea… En tal caso escribiré cómo me pareció cada show. Eso si recomiendo: Cada banda debería ser escuchada como lo que es... Si alguien va buscando en alguno de los dos shows el Sepultura de antaño va a salir decepcionado, no porque las bandas sean malas, sino porque no disfrutarán lo que verdaderamente proponen ambos grupos hoy en día.

Les dejo unos videos de Sepultura de la era post Max y los videos de Cavalera Conspiracy. Diviértanse y decidan bien.

Sepultura - Choke (Against)

Sepultura Bullet the Blue Sky (Roorback)















Sepultura - Mind War (Roorback)

Sepultura -  Convicted in Life (Dante XXI)

Sepultura - Ostia (Dante XXI)

Sepultura We Lost You (A-Lex)

Cavalera Conspiracy Sanctuary (Inflikted)

Cavalera Conspiracy Killing Inside (Blunt Force Trauma)




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