Calificación: 6.5/10
Cada vez es más difícil reseñar un disco, labor emocionante pero tortuosa en ocasiones porque no se tiene nada nuevo que decir, o porque lo que se dice sobre la labor de una banda puede ser tan destructivo como desfasado por venir de un mortal oyente que no ha pasado las inclemencias naturales del proceso, quedándose afuera del concepto y del gran esfuerzo que implica lanzar un disco, proceso que en mi carne sé que es duro y difícil. Los oyentes en teoría deberíamos agradecer que haya quienes aun le apuesten a meterse a grabar un disco dejando lo mejor de sus ideas con el objetivo de hacer legado… porque para hacer plata el asunto hace mucho no está dando.
En el caso de Becoming the Archetype debo reconocer que esta
banda ha tenido para mi uno de las mejores entregas en su tercera producción. Dichotomy fue para mí un trabajo impecable, un golpe a mis sentidos que eventualmente
repito y siempre me deja una sensación extáltica de felicidad y agresividad.
Sus trabajos anteriores The Physics of
Fire y su debut Terminate Damnation fueron trabajos muy decentes a mi gusto,
pero Dichotomy sigue siendo mi destacado hasta el momento como una joya brusca y directa cuyo sucesor Celestial Completion no supera pero si dejaba muy claro el
potencial experimental y de reinvención de la banda dentro del metalcore… un género donde
todo parece escrito ya y que tiene un trillón de exponentes haciendo calcos
mejores o inferiores a las principales bandas exponente pero que adolece de renovación.
Bajo esta perspectiva y sin la habilidad de analizar su
última entrega desligándome de sus entregas previas, me dispongo a dar mi
opinión más honesta de su I Am, lanzado el 18 de Septiembre bajo la firma de
Solid State Records.
Para mí Becoming the Archetype es la banda de metalcore más
difícil de catalogar por 2 puntos muy concretos:
- El metalcore, salvo algunas grandes bandas, no
despierta en mi mayores emociones pero esta si.
- Becoming the Archetype no me parece una banda de
metalcore, al menos (Gracias a Dios) no en el sentido más purista del género.
I Am es una entrega que ofrece riesgosamente varios
panoramas previos nuevos. El más difícil de asimilar para mi es el cambio de
vocalista (terrible mal que muchas bandas en su mejor momento sufren). Jason
Wisdom, quien participó de toda su discografía previa en el cargo de bajista y
voz principal, dejó la banda a finales de Noviembre del año pasado. Su voz era
un activo muy valioso en la banda dotando las producciones de una oscuridad
y agresividad muy pronunciadas. Esto obligó a la banda a hacerse a un nuevo
cantante y a un nuevo bajista, dejando la banda con un único componente
original en cabeza de Seth Hecox. Estos cambios han alterado de forma
considerable las composiciones siendo esta entrega la más distante de su sonido
original.
Lo primero que debo decir es que la carátula es muy bien lograda, aunque es extraño que hayan decantado su logo "de toda la vida" prefiriendo una simple pero bien usada tipografía. El cráneo barbado me recuerda a aquella extraña, llena de baba y gore canción Necrotizing Fascitis que lanzaron en formato digital acompañado de una camiseta (que presumo de tener).Un bello arte, muy prometedor.
La voz de Chris McCane no desmerece nada, sin embargo, se siente la diferencia, sumado a la influencia de los músicos que empezaron a pasar por la banda desde su redondo anterior (Celestial Completion). La temática lírica sigue siendo coherente con sus creencias religiosas, teniendo posturas muy directas referentes a su fe cristiana, sin embargo su sonido da varios pasos al costado respecto a sus producciones más death metal, afianzándose en un metalcore menos experimental, más directo y menos progresivo dejan como resultado una placa de duración inferior a los 40 minutos .
La voz de Chris McCane no desmerece nada, sin embargo, se siente la diferencia, sumado a la influencia de los músicos que empezaron a pasar por la banda desde su redondo anterior (Celestial Completion). La temática lírica sigue siendo coherente con sus creencias religiosas, teniendo posturas muy directas referentes a su fe cristiana, sin embargo su sonido da varios pasos al costado respecto a sus producciones más death metal, afianzándose en un metalcore menos experimental, más directo y menos progresivo dejan como resultado una placa de duración inferior a los 40 minutos .
Las voces limpias en sus 3 primeros trabajos fueron de la mano
de Seth Hecox, pero desde su Celestial Completion han tenido el apoyo de los demás
músicos, dejando una sensación extraña a mis oídos porque ese tono tipo Linkin
Park realmente me desespera, restándole emoción a mi experiencia auditiva,
donde casi que empiezo a aborrecer estas inclusiones. Puedo adelantar que es un
trabajo mucho más consistente que el anterior, donde experimentaron con varios
instrumentos tan inusuales como las citaras y las trompetas, pero extraño su
agresividad pese a sus excelentes riffs y canciones más cortas. La banda sigue
incluyendo ocasionalmente teclados, interpretados como siempre por Seth,
dejando un tema instrumental absolutamente innecesario en mi opinión The
Machine Killer, el quinto track de un poco más de 2 minutos que se hace algo
soso en el desarrollo del disco (relleno para ser francos).
I Am desde el The Ocean Walker presenta una banda agresiva
pero notoriamente diferente, en un tema a media marcha que no me termina de
convencer del todo, y donde ya se comienzan a vislumbrar las nuevas inclusiones
vocales, esas que previamente mencioné.
The Time Bender fue uno de los dos afortunados singles con los que la
banda presentó este disco, un tema denso, no muy rápido y lleno de texturas de
por si interesantes que enriquecen su lineal base percusiva , haciéndolo bastante
disfrutable. The Eyes of Storm es un
tema divertido, lleno de breakdowns fórmula de la casa que, sin ser el más
destacado consigue atrapar la atención del oyente, finalizando prontamente
dejando la necesidad de más. The Sky Bearer es un track que empieza a dar
muestras de repetición respecto al anterior en su comienzo, peor luego de una
suave transición empieza a ganar riqueza y sensación de respiro, con una voz
limpia mucho más tolerable que la de otros de sus temas, para luego regresar a
su estructura inicial, cerrando con un cabeceable breakdown menos novedoso. The
Machine Killer pasa sin pena ni gloria, empezando a extrañar un tema rápido y
visceral que no base su estructura en breakdowns. The War Ender compensa la
necesidad de una canción más veloz y directa al menos en sus primeros minutos,
algo que se agradece en este disco que llegando a su mitad no ofrecía mayores
emociones ni novedades, cayendo luego en un disfrutable letargo de densidad. The Weapon Maker (el segundo single) es un
tema que aisladamente funciona muy bien, pero que en bloque ya da muestras de
repetición, pese a sus momentos más acelerados, dejándome una sensación de “deja
vú” tolerable respecto a lo que va avanzado de este trabajo. The Planet Maker es
un tema que nada aporta a esta entrega, siendo una dosis muy decente de “más de
lo mismo” empezando a dejar una sensación cansina y la impresión de una
creatividad limitada porque todas las composiciones toman muchos elementos
prestados entre si, además, no puedo evitar recordar los últimos trabajos de
Haste The Day en sus coros y ejecuciones… este es el tema menos Becoming
The Archetype de I Am. The Sun Eater es otro tema a media marcha, que pese a
estar muy bien logrado, ya no aporta más a la idea original del disco (al menos
musicalmente hablando). I Am es el tema título, que con una bella y melancólica
entrada hecha con strings y piano despiden la placa con un tema por momentos
bruto y salvaje que negocia con simpáticos cambios de tiempo, siendo
probablemente el mejor track de esta entrega, sin ser el más frenético que le
haya escuchado a esta banda, pero sí el más rabioso de este disco.
En conclusión I Am me parece un trabajo con momentos
interesantes pero muy monótono en su desarrollo general, donde sus 9 canciones (sacando la
instrumental) funcionan muy bien de manera individual, pero que siendo escuchado de
un solo tirón se puede sentir como 3 ó 4 canciones largas. No puedo decir que el
trabajo es un desperdicio pero si esperaba algo más,. Tengo la impresión de que faltaron más ingredientes, más cocción o escoger mejor las recetas (tal vez las 3
situaciones al mismo tiempo). Seguramente la producción fue pensada para alcanzar
al gusto de los más interesados en el género sacrificando sus atributos
principales (Becoming the Archetype nunca ha sido un bólido en sus composiciones, pero
compensaba esto con un sonido mucho más profundo, enriquecido y pesado) haciéndose
más asequible al público menos adulto… Razones de más para volver al Dichotomy y sus discos mejor dotados de composición, testosterona y concepto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario